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15 de junio de 1536

1536: El riguroso invierno que vivieron los primeros españoles en Chile

El 4 de junio de 1536, once meses después de haber salido de Perú, el español Diego de Almagro y su expedición entró al valle de Aconcagua, también denominado “valle de Chile” por parte de los pueblos indígenas. En su obra “Ensayo histórico sobre el clima de Chile” (1877), el historiador chileno Benjamín Vicuña Mackenna nos relata que “los primeros descubridores de Chile experimentaron recios temporales y lluvias tan copiosas y continuas que al fin los desalentaron en su empresa“.

Agrega que asentado en la zona que hoy ocupa la comuna de MelipillaDiego de Almagro ordenó a Juan Gómez de Alvarado y 190 hombres (100 de infantería y 90 a caballo) que exploraran el sur del territorio. A partir de la segunda quincena de junio y primera de julio, el grupo avanzó por el valle central de las actuales regiones de O’Higgins y Maule con mucha dificultad debido a que los desbordes de los actuales ríos Maipo, Cachapoal, TinguiriricaTenoLontuéClaroLircayMauleLongaví, Perquilauquén y ÑubleItata tenían al territorio inundado casi en su totalidad.

Al llegar al río Itata, los españoles debieron enfrentarse por primera vez con los mapuches, en un combate que quedará registrado en la historia oficial como Batalla de Reinogüelén.

Por otra parte, en el sector de La Ligua, el propio Diego de Almagro “experimentó una gruesa nevazón […] lo que pone de manifiesto la crudeza extraordinaria de aquel invierno excepcional“.

Así, la escasez general de riquezas minerales del territorio contrastaba con la abundancia de lluvias y desbordes de ríos que vivenciaron los españoles, al menos en la zona explorada entre las actuales regiones de Valparaíso y Ñuble.

De esta manera, los conquistadores españoles que ambicionaban un país abundante en metales preciosos, se encontraron con una tierra yerma y fría en la que no solamente no había oro, sino que tampoco alimentos ni ganado en abundancia. Decepcionados, iniciaron su camino de regreso a Perú en septiembre de 1536. Cuatro años después, otros vendrían a probar mejor suerte.