Menú Principal
13 de agosto de 1868

13 de agosto de 1868, Arica bajo las olas

Arica.- La tarde del 13 de agosto de 1868 transcurría normal para los casi 2 mil habitantes de la ciudad peruana de Arica (capital de la provincia de Arica) cuando a las 16.45 horas un sismo de desplazamiento horizontal y ondulatorio de 8,8 grados Richter rompió la calma y desató el pánico en gran parte del sur de Perú. El evento telúrico tuvo su epicentro en el mar frente a Arica  y, además de esta ciudad, provocó daños en Iquique, Arequipa, Moquegua y Tacna. El sismo además fue percibido entre Lambayeque (Perú) por el norte y Valdivia (Chile) por el sur e incluso hasta Cochabamba (Bolivia).

Arica fue la ciudad más afectada, primero por el sismo, luego por una serie de incendios y especialmente por el tsunami que se originó. Después  del sismo, el mar elevó su nivel entre dos y cinco metros sobre la alta marea, lo que provocó que la isla del Alacrán -que contenía el fortín con dos cañones a la entrada de la rada-  se hundiera con todo sus emplazamientos y el agua inundara el terreno en una extensión de más de 450 metros y barriendo con muchas personas que se habían refugiado en el rompeolas y con las que estaban en el muelle suplicando ser embarcada.

Unos 20 minutos después, el mar se retiró repentinamente alrededor de dos kilómetros de la playa; la bahía se secó y todas las embarcaciones fueron transportadas con gran velocidad a mar abierto. Varios minutos más tarde el mar regresó convertido en una ola de 15 a 18 metros de alto, transportando a las embarcaciones en su cresta. Inundó una gran porción del terreno dejando a muchas embarcaciones encalladas en la playa. Quince minutos más tarde una segunda ola fue tan intensa como la primera y terminó por destruir gran parte de la ciudad, a excepción de unos pocos edificios de dos pisos.

Este tsunami afectó directamente a la costa entre Pisco e Iquique; así como indirectamente a toda la cuenca del océano Pacífico, registrándose en Australia, Nueva Zelandia, Hawaii (EEUU), Japón, Filipinas y Alaska (EEUU).

Tal como lo señala Manuel Fernández Canque en su libro «Arica 1868, un tsunami y un terremoto«, los efectos del tsunami fueron relatados por el marinero Edward Sturdy del buque de guerra estadounidense “USS Wateree”: «Cuando despuntó el día, el espectáculo que se tenía frente a los ojos desgarraba el corazón. Solamente dos casas quedaban en pie en toda Arica y éstas se encontraban tan endebles y agrietadas que eran inhabitables. El mar entrante arrasó con las ruinas en todas las direcciones e hizo imposible la ubicación de cualquier lugar en particular. Se estableció, con mediciones, que el océano se había levantado en su conjunto 14 metros por encima del nivel de pleamar y que el barrido del tsunami se alzó por otros 5 metros más arriba».

Otros relatos de la época señalan que «los muertos quedaron esparcidos a lo largo de la costa, muchos barcos arrojados sobre los roqueríos y playas, una gran cantidad de escombros y mucho pánico«.

Efectos en otros lugares
Iquique, Pisagua y Mejillones fueron asoladas por olas de entre seis y diez metros de altura, inundando sus calles. En Caldera y Carrizal fueron destruidos los muelles y embarcaciones menores; mientras que en Coquimbo, tres naves de gran calado sufrieron severos daños. En el centro y sur de Chile hubo grandes marejadas, que también alcanzaron a Constitución, Tomé, Penco, Talcahuano y Concepción.

La cifra final de muertos estimada fue de 990 personas, de las cuales 597 se produjeron en Arica, 200 en Iquique, 150 en Moquegua, 30 en Chala, diez en Arequipa y tres en Tacna. Es llamativo que de la totalidad de fallecidos en Arica, 212 eran marineros que estaban en barcos de la bahía, mientras que los restantes 385 vivían eran habitantes de la ciudad.

Técnicamente, el sismo de 8,8 Richter representó una dislocación de 500 kilómetros y produjo una variación máxima del nivel del mar de 20 metros en Arica.


Recursos para complementar información (descarga de documentos en PDF)
⇒ «Arica 1868, un tsunami y un terremoto«, de Manuel Fernández Canque.
⇒ «Meteorolojia: datos recojidos sobre el terreno i las ajitaciones del mar del 31 de agosto de 1868«, de Ignacio Domeyko.