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16 de diciembre de 1631

Erupción del Vesubio, 1631: Casi tan mortal como en el año 79

16 y 17 de diciembre.- El volcán Vesubio tiene en su historia al menos tres erupciones que se pueden considerar «de importancia«. La primera y más conocida fue en el año 79, en la que fueron sepultadas las ciudades de Pompeya y Herculano, matando a unas cinco mil personas. La tercera fue en marzo de 1944, destruyendo parcialmente la localidad de San Sebastiano, en medio de un país y un continente ya devastado por la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, la segunda de la serie de erupciones reseñadas causó casi tantas víctimas mortales como cuando destruyó Pompeya y de ella vamos a contarles en esta nota.

Luego de la erupción del año 79, este volcán tuvo nueve erupciones de intensidad leve que constituyeron una suerte de «recordatorio» de su existencia para la zona circundante. Sin embargo, a partir del año 1036 su actividad decayó ostensiblemente, al punto que a fines del siglo XIII fue nuevamente cubierto con jardines y viñedos como en tiempos del Imperio Romano.

A principios de diciembre de 1631 se pudo percibir una serie de sismos de baja y mediana intensidad en la zona, hasta que entre las 6.00 horas y las 7.00 horas del 16 de diciembre se produjo una erupción imprevista (del tipo sub-pliniana explosiva) cuya ceniza oscureció toda el área en torno al Vesubio. Durante todo ese día y la madrugada del 17 de diciembre, los sismos de una magnitud estimada de 6 a 6,5 se sucedían cada tres a a cinco minutos.

En ese escenario de sismos y expulsión de ceniza volcánica, cerca de las 2.00 horas del 17 de diciembre comenzó a llover intensamente, lo que generó la ocurrencia de lahares que se desplazaron monte abajo. Hacia el mediodía una gran masa de cenizas, piedras y gases fue expulsada por el volcán y descendió en todas direcciones del cono de erupción, cubriendo casi todo.

Las crónicas de la época describen una aparente desintegración o liquefacción de la montaña. El rápido movimiento del material piroclástico era similar al fluir del agua. Las cenizas descendieron rápidamente por los cañones y valles, destruyendo toda la vegetación y edificaciones, y matando a todo ser viviente a su paso. Unos diez minutos después llegó a la costa una masa de material de una altura aproximada de dos a cinco metros.

La intensidad de la erupción -tanto en sismicidad como erupción- comenzó a disminuir a partir de las 19 horas del mismo 17 de diciembre, pero ya el desastre había ocurrido: Se estima que entre tres mil y seis mil personas habían muerto o desaparecido como consecuencia de los aluviones.

Por otra parte, las cenizas del Vesubio cayeron sobre Constantinopla (Imperio Otomano), cubriendo una extensión aproximada de unos 1.600 kilómetros.

A partir de este año, la actividad de este volcán se ha mantenido constante, amenazando a una población actual de tres millones de personas, de las cuales 500 mil viven en una zona que puede ser directamente amenazada por el flujo de lahares.