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2 de julio de 2015

Qué hacer en caso de tormentas eléctricas

Las tormentas eléctricas son descargas bruscas de electricidad atmosférica que se manifiestan por un resplandor breve (rayo) y por un ruido seco o estruendo (trueno). Las tormentas se asocian a nubes convectivas (cumulunimbus) y pueden estar acompañadas de precipitación en forma de chubascos; pero en ocasiones puede ser nieve o granizo.

Cada año son más frecuentes las tormentas eléctricas en Chile, sobretodo en áreas urbanas, donde la caída de rayos puede significar peligro para las personas y sus bienes. El riesgo de ser alcanzado por un rayo es impredecible, pero se pueden tomar medidas para evitarlo.

Antes de una tormenta eléctrica…
→ Asegura todos los elementos exteriores en torno a tu vivienda que pudieran volar con una ráfaga de viento.
→ Retira hojas secas, ramas y otros elementos que pudieran constituirse en factor de riesgo de incendio u obstaculicen desagües.
→ Retira árboles muertos que puedan caerse por el viento y causar heridos o daños durante el desarrollo de una tormenta.
→ Asegura puertas y ventanas si hay alerta de vientos intensos.
→ Antes de la llegada de una tormenta, desenchufa los aparatos eléctricos de tu hogar. No basta con tenerlos apagados.

Si estás en una casa o edificio…
→ Permanece en un lugar seguro para las personas, sin ventanas, claraboyas ni puertas de vidrio.
→ No salgas a menos que sea absolutamente necesario.
→ Cierra cortinas y persianas de ventanas para evitar daños en caso de que se quiebren vidrios.
→ Evita descolgar o recoger ropa tendida en el exterior. No utilizar tendederos de alambre.
→ Desconecta y desenchufa todos los aparatos eléctricos.
→ Evita el uso de teléfonos fijos y móviles durante la tormenta.
→ Durante la tormenta evita bañarte, ducharte o usar agua corriente para cualquier propósito.

Si estás al aire libre…
→ Busca refugio en una edificación sólida, especialmente si después de escuchar un trueno pasan menos de 30 segundos y observas el relámpago.
→ No utilices objetos metálicos, como herramientas agrícolas, de construcción, entre otros. Los metales son buenos conductores eléctricos.
→ Evita proximidad a maquinaria, cercas o rejas de metal, alambrados, mástiles y líneas eléctricas o de telefonía.
→ Nunca te refugies bajo un árbol, poste o antena.
→ Si estás en un bosque, debes tratar de refugiarte en una zona baja, debajo de un grupo espeso de arbustos.
→ Si estás en un cerro, no te quedes de pie. No debes ser el objeto más alto del lugar.
→ Si te encuentras en campo abierto y sientes que el cabello se te eriza (señal que indica que un rayo está por caer), agáchate en cuclillas, reduciendo al mínimo posible el contacto con el suelo.
→ En zonas abiertas, debes buscar un lugar bajo como un barranco o un valle, pero nunca un río o curso de agua.
→ Las personas en un grupo que están en campo abierto, deben separarse unas de otras, varios metros entre sí.
→ Si estas en un vehículo, permanece en él con el motor apagado y con las ventanas cerradas.
→ No realices deportes náuticos, no ingreses a piscinas, ríos, lagos, mar ni a áreas mojadas.
→ Los campos de golf, canchas de tenis, estacionamientos y vías de tren son lugares extremadamente peligrosos en estas situaciones. Evítalos.
→ Evita realizar actividades y faenas marítimas, como producción acuícola, pesca, transferencia de carga, entre otros. Sigue las instrucciones de la autoridad marítima.

Elementos de protección…
→ Una medida de protección en estos casos es la instalación de un pararrayos, elemento que permite interceptar el rayo antes que éste alcance la estructura que se desea proteger, descargando la corriente a tierra a través de un cable grueso. El radio de protección de un pararrayos es igual al triple de su altura, medida desde el suelo. NO es aconsejable instalar un pararrayos de fabricación casera, por lo que SE DEBE buscar asesoría de especialistas o empresas.