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2 de julio de 2015

Tormentas eléctricas: Lo que hay que saber

Las tormentas eléctricas son descargas bruscas de electricidad atmosférica que se manifiestan por un resplandor breve (rayo) y por un ruido seco o estruendo (trueno). Las tormentas se asocian a nubes convectivas (cumulunimbus) y pueden estar acompañadas de precipitación en forma de chubascos; pero en ocasiones puede ser nieve o granizo.

Una tormenta eléctrica necesita humedad, aire ascendente inestable y un mecanismo de elevación que empuje el aire. El proceso de formación puede esquematizarse la siguiente manera:

1. Debe existir aire caliente lleno de vapor de agua.
2. Este aire caliente y húmedo sube, pero se mantiene más caliente que el aire que le rodea.
3. Mientras asciende, se transfiere calor desde la superficie terrestre a los niveles superiores de la atmósfera. El vapor de agua se enfría, se condensa y se forma una nube.
4. La parte superior de la nube es más fría que la inferior. Entonces, el vapor de agua de la parte superior se convierte en trozos de hielo que crecen.
5. El calor aumenta dentro de la nube y se crea más vapor, a la vez que el viento frío sopla desde la parte superior de la nube.
6. Los trozos de hielo del interior de la nube son arrastrados hacia arriba y hacia abajo por el viento. El choque entre los trozos produce chispas que saltan, crean regiones de gran carga eléctrica y posteriormente aparecen como relámpagos.

El poder de la carga eléctrica de un relámpago y el calor intenso, son capaces de electrocutar personas en el acto, partir árboles, iniciar incendios y causar fallas eléctricas. En otras palabras, un rayo puede matar o herir a una personas de forma directa o indirecta al caer sobre ella, por una explosión cercana, incendio o por caída de material.

Un rayo alcanza temperaturas de miles de grados en una fracción de segundo y el rápido calentamiento y enfriamiento del aire cercano al relámpago, causa el trueno.